Bienvenidos al trance


Este agujero negro está enamorado de lo que no sirve. Todo lo que veo habla de mí. Debo tomar decisiones pero no es hora de elegir. Me miro como el misterio que soy. Espero sin esperar. Confío en ver el oráculo en mis propios ojos. Estoy aquí, presente, para cuando se me revele el mensaje. Siendo quien soy no puedo acceder al YO que se avecina. Hay que bajar la cabeza y darle paso a lo inimaginable. Hay que decir SÍ a toda esa mierda que se presenta, para observarla bien y despedirla con la fiesta de la espuma. Una debe crecer en proporciones mayores al problema que crea; para eso exactamente se crean “los problemas”. El universo se expande y una trata de protegerse para no hacerlo con él. Es ineludible volar hacia el abismo. Nuestra intención debe estar en gozarse el vuelo, en sentir la caída libre, en estar a la altura de las aves. No hay nada que temer. Entrégale a algo más grande el miedo y que sea lo que tenga que ser. Mientras tanto yo descanso feliz en esta inhóspita incertidumbre.

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