Hay que despedirse del sistema


Hay que despedirse del sistema.

Llorarlo.

Sentir el dolor de haberle dedicado tanta vida a algo que nunca tuvo sentido.


Es necesario este acto íntimo, consciente y profundo.


Despedirnos de las ilusiones que nos prometieron si vendíamos nuestra alma.


Hay que llorar la incertidumbre para luego reírnos de ella.


Llorar el miedo, las dudas, la culpa, el desconsuelo.


La vida lleva muerta mucho tiempo y

lo que ahora aflora es el hedor de un cadáver que debe ser enterrado y que sólo algunos parásitos tratan de reanimar a toda costa.


Hay que despedirse del sistema, de la vida que vivieron nuestros padres y abuelos, de la nuestra, esa que nunca fue suficiente y nos partió por la mitad.


Y hay que llorarla y decirle adiós ya, en este abismo sin precedentes, en plena transición, porque si no nos pudriremos con ella.


Porque el futuro es el presente continuo, porque lo que es adentro es afuera y porque es hora de que comprendas esta frase de una PUTA VEZ y sino busca ayuda.


Porque los que sabemos que lo que está por llegar es algo que muchos no se pueden ni imaginar también sabemos que sólo podremos recibirlo cuando hayamos dejado espacio para que esto llegue.


No es fácil sentir lo que toca...

pero es NECESARIO.


Lo haremos por todos nosotros de una puta vez por todas.

JUNTOS

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