Para las voces que me preguntan


Para las voces que preguntan contestaré que mi verdadera pasión es la relación entre el ser humano y la existencia. LA VIDA. De ahí bebe mi pasión por el teatro (artes escénicas), la plataforma más sutil que conozco para investigar y jugar con todas las contradicciones sagradas, las dudas, intuiciones, agonías o fascinaciones. El teatro es el laboratorio de mi religión, y mi religión está basada en un sólo Dios, mi propia experiencia integrada en el todo. Por otro lado está mi personalidad (ego) que quiere ser famosa, ganar premios y todas esas cosas que parecen ofrecerle el cáliz de la divinidad en la tierra, y es con ella con quien más experimento, pues es la estructura que poseo en la intercomunicación con el entorno, y es a ella a quien sacrifico en beneficio propio. ¿El humor? La mejor perspectiva para adentrarse y salir de los agujeros negros. ¿Las palabrotas? Unificadores sociales para el entendimiento. ¿Las flipadas? Innatas... Yo vengo a implosionar de luz los escenarios (físicos y mentales) con verdades propias e insolentes, con mentiras fascinantes, pudorosas, bellas e inmorales. Y vengo a hacerlo en público pa' salpicarles a todos. ...y a quien no le guste que compre entradas pa' otro drama.

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