¿POR QUÉ NO ME QUIERES?


Es tal la incomprensión de no ser amada

que el cuerpo se levanta en armadura insonorizada para no escuchar más el "¿por qué?" que gritas.


Y aunque esta experiencia desgarradora de separación se trate de una ilusión, condiciona profundamente las reglas del juego.


Nunca se escucha la respuesta de ese 'por qué' porque no hay respuesta.


"¿Por qué no me quieres?" preguntaste una vez a oscuras y en silencio mientras tu madre o tu padre no estaban.


Estamos ante la herida original, el legado antropologico, la herencia inconsciente.


"¿Por qué no me quieres?" le preguntas a tu pareja y amigos, a la vida y a Dios mismo. Y lo preguntas sin preguntar al darlo por hecho.


"¿Por qué no me quiero?"


(Silencio)


El dolor duele.


(Silencio)


Es el pensamiento el que no tiene descanso ni salida.


(Silencio)


Dicen que somos profundamente amados...


(Silencio)


Pues yo pido a Dios que me sensibilice para poder sentirlo, para que me convierta en puro amor y así no faltarme nunca más

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